«Mi primer día de instrucción de los Seal, (equipos de alto rendimiento), me supuso una sesión de playa de dos horas demoledora. Yo estaba entusiasmado, pero mi camarada Bush, sin embargo, no estaba tan de acuerdo. Y me dijo: Mark, no aguanto más. Lo dejo. Al fin y al cabo, siempre quise ser veterinario.
Bush había estado todo el verano diciendo a todo el mundo que se iba a convertir en un Seal. Pero en el momento crucial, de dolor y desafío, lo había dejado»
Esta fragmento del libro «Pensar como los mejores guerreros» nos aporta una sabia lección.
¿Quieres formar un equipo de trabajo invencible?
Cuando quieras incorporar a alguien pregúntale cuáles son sus motivaciones. Cuál es su por qué. Si no es lo suficientemente fuerte, intrínseco (que le salga de dentro), va a abandonar. O no va a aportar lo mejor de sí mismo/a cuando lo requieras.
Un/a líder debe tomar decisiones, y fortalecer al grupo con personas «invencibles». Es crítico. Feliz carnaval mi líder favorito/a.