Cuando te dicen que no

Comparte este artículo

Hace unos días hablé con una persona que llevaba semanas preparándose para una entrevista.
Estudió la empresa, practicó sus respuestas, se entrenó frente al espejo, y llegó al día con una ilusión inmensa.

Salió sintiendo que lo había dado TODO.
Y aun así… la respuesta fue “no”.

Ese momento duele.
No por el “no”.
Sino porque, cuando pones el corazón, sientes que quizá no fuiste suficiente.

Pero aquí viene algo que aprendí en ventas, en comunicación y en la vida:

Dar tu mejor versión nunca garantiza el resultado…
pero sí garantiza tu crecimiento.

A veces esperamos que el “sí” llegue justo después de una actuación brillante.
Y si no llega, pensamos que fallamos.

Pero no funciona así.

Es como la historia del campesino y el caballo:
Buena suerte, mala suerte… quién sabe.
Ese “no” de hoy quizá te está empujando al sitio exacto donde tienes que estar.

Estamos terminando el año, y sé que muchos estáis en búsqueda, queriendo un cambio, queriendo crecer, queriendo demostrar lo que valéis.

Mi mensaje es este:

Si lo hiciste con ilusión, ya ganaste.
Si diste lo mejor de ti, ya avanzaste.
Si seguiste intentándolo, ya estás por delante del que se rinde.

El resultado no define tu valor.
Lo que te define es la capacidad de mantener la ilusión incluso cuando no ves el avance.

Porque en comunicación y en ventas pasa siempre lo mismo:
A veces haces una presentación perfecta… y no compras.
A veces haces una llamada brillante… y te dicen que no.
Y, aun así, cada intento afina tu mensaje, tu seguridad y tu presencia.

Este final de año, mírate con orgullo.
Estás más preparado que hace un mes.
Más fuerte que hace un año.
Más consciente que nunca.

Sigue.
Avanza.
Con ilusión.
Con disciplina.
Y con la certeza de que cada “no” te acerca a tu verdadero “sí”. Despega a tu destino mi querido/a lector/a

 

¿Quieres estar al día de los nuevos post? ¡Suscríbete!

Loading

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.