En 1993 se rodó la película This’s Boys Life, (La vida de este chico).
El creador Tobias Wolff, y su director Michael Katon Jones, buscaban un chico para realizar el papel de hijo de Robert de Niro.
Era un papel difícil, ambicioso, y que todo el que empezase su carrera en Hollywood querría tener. No todos los días se comparte vestuario con Robert de Niro.
Y ahí estaba entre los últimos cinco candidatos: un joven Leonardo Di Caprio de 19 años.
¿Qué relación tiene esto con las ventas y la comunicación?
Imaginaros que tenéis la oportunidad de vender a un gran cliente, o de conseguir un hito profesional. Pues es lo mismo. Vais a tener al menos otros cuatro candidatos que «quieran el papel»
Y llegó su momento. Leonardo Di Caprio y Robert de Niro estaban simulando una escena donde el padrastro autoritario, le sacudía un bote de mostaza en la cara, y le preguntaba de manera agresiva, ¿ya está vacío?
Leonardo Di Caprio solo tenía una cosa en mente. Tengo que destacar. Y en ese instante, en ese segundo, se saltó el guion y le replicó a Robert de Niro con un gran ¡Nooooooooooo, no está vacío aún!
Todos se rieron. Años más tarde, Robert de Niro le confesó a Leonardo que recomendó al director tras esa audición que Di Caprio fuese el elegido. Y lo fue.
¿Cuál es nuestra perspectiva ante las oportunidades?
Quizá a veces no somos conscientes que la competencia también lo hace bien, que también quiere el pastel, que otras muchas personas y empresas nacen con ambiciones parecidas a las nuestras. Pues en ese instante… mi mejor consejo desde la experiencia: «Muestra quién eres, saca tu mejor versión, atrévete a crear, sáltate el guion si es necesario»
Quizá se rían de ti… pero quizá la siguiente ocasión compartas guion con Robert de Niro. Buenas ventas.