Piénsalo un momento.
Es fácil decir que sí. Pero ahora quiero que seas sincero contigo mismo.
Vincent van Gogh creó alrededor de 900 pinturas durante su vida.
Sufrió dificultades económicas, problemas de salud y una enorme falta de reconocimiento público. Dependía en gran medida del apoyo de su hermano Theo.
Y, aun así, siguió pintando.
No porque supiera que algún día sus cuadros alcanzarían cifras millonarias.
Entonces, ¿por qué lo hacía?
Porque el aplauso de los demás puede durar unos segundos.
El orgullo de no haberte rendido puede acompañarte toda la vida.
Imagina que eres un número uno.